¿Qué es la pintura?

La pintura, en términos generales, es un líquido (a veces puede presentarse en estado sólido) compuesto de un vehículo fijo (resina), un vehículo volátil (disolvente), pigmentos (que comunican color), extendedores y materiales auxiliares; este compuesto aplicado y seco, forma una película que protege y embellece el sustrato sobre el que se aplica.

Según el tipo de superficie y las propiedades que se exijan al producto, se deberá elegir el sistema más adecuado; imprimaciones específi cas, capas intermedias si fueran precisas y productos de acabado que proporcionarán:
  • Protección
  • mejor durabilidad del sustrato
  • Embellecimiento
  • acabado estético
  • Mantenimiento
  • limpieza e higiene
  • Visibilidad
  • seguridad y color

Composición

Aunque siempre se pueden presentar excepciones, en general una pintura se compone de:
  • Resinas
  • Constituyen el vehículo fijo de pintura. Pueden ser naturales (colofonia, copal, dammar, goma-laca, aceites vegetales, etc...) o sintéticas (fenólicas, alcídicas, maléicas, urea, poliuretano, cauchoclorado, etc...). Por su importancia y variedad de productos en los que intervienen, las resinas alquídicas o gliceroftálicas, que constituyen el vehículo fijo de los esmaltes y barnices sintéticos, son las más utilizadas, especialmente en el sector de las pinturas decorativas.
  • Pigmentos
  • Son sustancias sólidas, insolubles en los vehículos, que confi eren color y opacidad a las pinturas. Los pigmentos pueden ser orgánicos e inorgánicos.
  • Extendedores
  • Son sustancias sólidas, que no comunican prácticamente opacidad ni generalmente color, pero sí proporcionan características específi cas a las pinturas, como por ejemplo durabilidad, dureza, impermeabilidad, elasticidad, aplicabilidad, etc...
  • Disolventes
  • Constituyen el vehículo volátil de las pinturas y son capaces de disolver el ligante o vehículo fi jo. Afectan a la consistencia de los productos, al secado, a la viscosidad, a la adhesión, al brillo y a la durabilidad.
  • Aditivos
  • Los agentes auxiliares (aditivos) tienen funciones especiales, tales como humectación, secatividad, conductividad, propiedades nivelantes, antipolvo, etc...